Hace algunos años estuve por motivos docentes en Valdivia, donde tuve la oportunidad, entre otras, de conocer esta hermosa ciudad que cuenta con un río navegable, el Calle-Calle, que la atraviesa y es atracción imperdible para quienes la visitan. Entre ellos, hay quienes hacen vigilia para ver como sus aguas acogen a la luna en pos de un baño nocturno.
Al paso que se recorren los lugares donde se desembarcan productos del mar, se acercan lobos marinos y variadas especies de aves buscando alimento.
Hacía años que no veía esta foto que, como otras, suelen quedárseme en algún rincón del disco como esperando ser reencontrada y sorprenderme con recuerdos que parecían olvidados.
Los valdivianos son, gente grata, amable y cálida.
Dr. Jorge Garat.


Muy buena foto marina…Saludos!
Que hermosa foto y que buenos recuerdos.Habria que retomarla!
Querido amigo Carlos,
Como ves, tengo los mejores recuerdos de aquel viaje.
Estoy dispuesto a hacer la foto nuevamente…
Un cariñoso abrazo,
Jorge.