Antes planteé el tema de la posibilidad de contar con un material único de restauración. Implícitamente, de las potencialidades para que las resinas compuestas (RC) sean uno de los caminos para este logro. Tengo en este blog, controles fotográficos de amalgamas de 30 y más años; de RC de 23 años, pero sólo de clase V.
En este caso, estoy mostrando una RC recién efectuada, un control a los 3 años y el último (ayer) a los 4 años y medio. Se trata claro, de una gran restauración que reemplaza casi en su totalidad la cara oclusal y la distal incluyendo gran parte de la cúspide lingual.
Son apuestas de las cuales hay que hacerse responsable, si fallan antes de un período razonable, habrá que reemplazarla. Sin embargo, me siento casi en la obligación de hacerlas, quiero saber por mi mismo que es lo que puedo intentar en un paciente determinado o en cada paciente. Por cierto, el tema del receptor de la restauración -nuevamente el paciente- no ha sido considerado como debería en la literatura odontológica restauradora.
Respeto mucho la Odontología Basada en la Evidencia, sin embargo, se trata de otro sesgo.
Dr. Jorge Garat.


Últimos comentarios