
No suelo ver niños(as) de esta edad -tres años- sin embargo a veces, accedo al pedido de los padres para que le de una mirada a sus dientes y/o la necesidad de ortodoncia.
Y claro, ella lloró, momento en que tomé esta fotografía que al parecer fue de su gusto ya que al poco rato puede examinarla.
¡Que ganas de volver a ser como un niño! Tener a flor de piel las emociones y soltarlas como un río que llega sin barreras al mar.
Dr. Jorge Garat.

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