
Estas lesiones de color blanquecino que se muestran en la foto superior, están ubicadas en la mucosa que se encuentra en relación a la mandíbula, a nivel de las piezas dentarias, hacia el fondo del Vestíbulo y en ambos lados, las que debutaron hace unos cuatro a cinco meses. Paciente del sexo femenino de 44 años, portadora de restauraciones de amalgama principalmente en la mandíbula. En el maxilar, se observan dos coronas completas; una cerámico metálica y otra metálica no noble. Morfológicamente, llama la atención la forma “estrellada” de las lesiones. Por otro lado, ella relata una ulceración de ellas con el paso del tiempo.
La paciente, fue diagnosticada por el dermatólogo de una alergia al Níquel, que se presentó en varias partes del cuerpo y que remitieron después del tratamiento prescrito por el especialista.
Fui requerido para remover las amalgamas presentes, las que se consideraron posibles responsables de las lesiones que se observan en la fotografía, en base al mismo diagnóstico primitivo: alergia al Níquel.
Las amalgamas no contienen Níquel, su composición es plata, estaño, cobre y zinc más mercurio. Lo que realmente podría tener posibilidades de contener Níquel, dependiendo de la aleación que se usó, son los metales de la coronas superiores del maxilar.
Me he limitado a describir el caso clínico, soy operatorista, no patólogo. Sin embargo, una vez más soy requerido para reemplazar amalgamas, las que, de un tiempo a esta parte, han sido consideradas responsables de una cantidad no despreciable de males, sin aportar (y no digo que este sea el caso) evidencias contundentes en relación a los hechos.
Y cuando hablo de evidencias me refiero a Meta análisis. Las amalgamas son lo suficientemente antiguas como para haber hecho seguimientos de larga data y bien documentados.
Si alguno de Uds. ha podido ver lesiones de este tipo, por favor hagan el comentario respectivo, será un aporte valioso para los usuarios de este Blog.
Las lesiones son más bien blancas. El color rojizo de ellas en la fotografía, se debe a el reflejo de la mucosa sobre la cara vestibular de los molares, los que,a su vez, las “colorean”, por decirlo de alguna manera.
Dr. Jorge Garat.

Aunque aún no poseo de mucha experiencia en clínica, Doctor, al ver la fotografía me vino a la mente que podría tratarse de un caso de Liquen Plano, y puesto que la paciente asegura que la lesión se ulcera, quizás podría ser Liquen Plano Erosivo.
Aprovecho para agradecerle la creación de este fantástico blog, el cual sigo desde hace tiempo, y para mandarle un cordial saludo desde mi tierra, España.
Irgala,
Te agradezco tu opinión, entre ayer y hoy ya he escuchado otras voces que hablan del Liquen plano como posible diagnóstico.
Que este Blog te sirva de algo en tu actividad es mi mayor gratificación, mantengo además, contactos muy cercanos con España.
Un saludos desde Santiago de Chile.
De acuerdo a mi experiencia creo que correspondería a liquen plano y para salir de dudas, habría que hacer una biopsia. En ningún caso creo que sea una alergia medicantosa al niquel, pensando en las amalgamas que la paciente tiene, pues éstas son obturaciones cuaternarias de mercurio y cuatro metales ( plata, estaño, cobre y zinc ) y no se ha demostrado que estos metales sean los responsables de alergias u otras lesiones como las que presenta la paciente.
Como la lesión es bilateral y clínicamente se ven estrías de Whitman, creo que es un liquen plano. Se debe efectuar la toma de biopsia representativa de la lesión. Las lesiones liquenoídeas son unilateral y generalmente están en relación con el agente etiológico. Histologicamente tienen un infiltrado inflamatorio diferente a LP.
Gracias Alejandra, era indispensable una mirada desde tu especialidad. No deja dudas sobre el procedimiento diagnóstico.
*La Doctora Alejandra Martínez es directora del departamento de Patología y Diagnóstico de la Universidad de Concepción, Chile