Alguna vez comenté, lo difíciles que son las lesiones cervicales no cariosas para ser fotografiadas. La profundidad y/o el volumen, en términos fotográficos, se consigue cuando un brillo está ubicado en una situación tal, que por ejemplo puede “mostrar” una cavidad adyacente. (El brillo quiebra la continuidad). En este caso se ha conseguido parcialmente. En realidad la dificultad reside en la “incapacidad” del cemento y dentina para brillar.
En la foto superior se observa, de arriba hacia abajo:
- Una recidiva de la obturación que hice hace poco más de 12 años.
- Una falta de continuidad de la restauración hacia vestibular. (?)
- Un “crack” que parece venir desde oclusal. (Foto inferior).
Dr. Jorge Garat.
Fotografía: Cámara: Nikon D200, Objetivo: Nikon, MicroNikkor de 105mm, Flash: SB-R200 (tres flashes inalámbricos), TTL, Balance de blancos: Auto, Modo: Manual (M), Diafragma (f). 40, Velocidad: 250, Compensación de exposición: +0, ISO: 250, Metering: Matrix, Procesada desde formato RAW.


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