Una fractura, no sé si típica, de una corona de porcelana tipo “mirage” despúes de 6 años de uso en boca.
El problema en este caso, no fue de la porcelana ni del laboratorio, sino más bien, del operador (yo mismo) que no dispensó de un espacio suficiente a la ceramista para que el grosor de la porcelana tuviese un volumen confiable en su relación con el antagonista.
Esta fotografía fue tomada hace ya 5 años y pertenece a mi archivo.
Haga “click” aquí para ver denuncia por Publicación inadmisible.
Dr. Jorge Garat.
Fotografía: Cámara: Fuji S2 Pro, Objetivo: Nikon, MicroNikkor de 105mm, Flash: Circular SB 29s, TTL, Balance de blancos: Auto, Modo: Manual (M), Diafragma (f). 27, Velocidad: 90, Compensación de exposición: +0, ISO: 400, Metering: Matrix, Procesada desde formato JPG.


Últimos comentarios